El caos organizativo marcó toda la jornada de apertura de la muestra internacional El canciller alemán, Gerhard Schroeder, inauguró ayer la exposición universal de «Hannover''2000», con la mayoría de los pabellones en obras y en medio de un caos organizativo que rompe con la imagen esterotipada de Alemania. De los 172 países y organizaciones que participan en la muestra, sólo una treintena podrá hoy abrir sus puertas al público, entre ellos México, España, Islandia, Corea, Japón, Tailandia, Francia y Canadá. Schroeder llegó al recinto ferial de Hannover, seguido de unos 3.000 invitados, entre ellos el presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, que aprovechó la cita para inaugurar el pabellón de su país.
EFE