Un libro recopila costumbres sexuales, con frecuencia contradictorias, de los cinco continentes El verano: tiempo de playa, de tertulias demoradas en torno a unas cervezas, de entrañables verbenas, y, según sostienen algunos, tiempo de una mayor actividad sexual. Motivos varios para explicar este incremento no faltan: menos ropa y más calor, la presión arterial se dispara y causa estragos en la líbido, o, simplemente, más tiempo libre.
Jesús Fraga