09 mar 2002
Una noche a toda pastilla
Los camellos son los primeros en probar las drogas de síntesis antes de venderlas a una clientela que les confía su vida Desde la barra de una discoteca coruñesa, los que bailan en la pista parecen autómatas. Aparecen y desaparecen por los efectos de un flash tan machacón como la música. Entra un grupo. Hablan. Diez pasos y la barra se queda atrás.