El proyecto rechazado cuenta con una declaración de impacto ambiental desfavorable debido a su efecto negativo sobre la población, el paisaje, los bienes del patrimonio cultural y diversas especies protegidas
Sostiene que la ley de acompañamiento «obliga a parar» en los próximos ocho años a casi la mitad de la potencia eólica en funcionamiento en Galicia para sustituir los dispositivos