Juan M. Varela aseguró que «los responsables del partido en España dirigen el cotarro desde Barcelona y su estructura en Galicia funciona como un tipo franquicia, en cuyo entorno hay trepas, barbies y palmeros»
La Audiencia Nacional se queda con el caso porque considera que los 250 millones de euros de fondos públicos cuestionados afectan «gravemente a la economía nacional»