Un misil ucraniano disparado por error o un atentado terrorista se barajan como causas de la tragedia Un avión ruso de pasajeros Tupolev-154, en ruta desde el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv a la ciudad siberiana de Novosibirk, explotó ayer cuando sobrevolaba el Mar Negro por causas que, a última hora de ayer, continuaban sin ser esclarecidas. El aparato, en el que viajaban 66 pasajeros, la mayoría israelíes, y 11 tripulantes, pudo haber sido objeto de un atentado o incluso pudo ser abatido por error por un misil ucraniano. El presidente ruso, Vladimir Putin, no quiso descartar en un primer momento la hipótesis de un atentado terrorista. En sintonía con esta opinión, Tel Aviv canceló por unas horas todos los vuelos que salían de Ben Gurion.
REDACCIÓN