Duhalde temía que el «megacacerolazo» de anoche degenerase en un «viernes negro»
Grupos políticos argentinos advierten de la existencia de conspiraciones para provocar un golpe civil Las autoridades argentinas pidieron la colaboración de la población y reforzaron la seguridad para impedir que el gran «cacerolazo nacional» convocado para anoche en el país se convirtiese en un «viernes negro», con estallidos de violencia. El Gobierno advirtió de un «importante operativo de disuasión» y pidió a la gente «que no permitiese la presencia de violentos», ya que las fuerzas de seguridad «serán inflexibles» con ellos. Desde distintos sectores salieron advertencias sobre acciones desestabilizadoras de grupos que intentarían provocar en el país un «golpe civil» que conduzca a un gobierno autoritario.
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