En Ourense y Xinzo de Limia se quemó la sardina, mientras en O Carballiño la sustituyeron por una vaca loca Ayer fue un día de dolor, llanto y pesar para los ourensanos. Por toda la provincia se sucedieron los entierros que certificaron, por primera vez en el tercer milenio, la muerte del santo Entroido. En Ourense el entierro partió de la Praza Maior y, tras recorrer las calles del centro de la ciudad, concluyó en esta plaza porticada, donde fue quemada la sardina. Xinzo, O Carballiño, O Barco, y Ribadavia, entre otros, vivieron ayer su particular jornada de luto festivo. En algunos lugares el llanto albergaba esperanza: la que tienen puesta los deudos del santo Carnaval en el próximo día 4 de marzo, fecha en la que se celebrará el Domingo de Piñata.
REDACCIÓN