TERCERA DIVISIÓN El juego de ordenador afirmó que Javicho era uno de los mejores de la categoría cuando no actuaba en el Lalín El cúmulo de errores que cometió el PC Fútbol con los datos del CD Lalín contiene una luz en el horizonte. El conocido juego de ordenador aseguró que el canterano Javicho era uno de los mejores jugadores de la categoría cuando apenas había aparecido en algunas convocatorias durante los primeros cinco meses de competición. Con la aparición de, en aquel momento una escandalosa errata, ha coincidido el resurgir de un futbolista que ha abandonado la grada para actuar como titular en los últimos cuatro encuentros. Ahora, tiene que avanzar un peldaño más para convertirse en una de las promesas de Tercera.
01 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El protagonista quita hierro al asunto. No cree en la capacidad adivinatoria de los expertos que introdujeron los datos para conformar el equipo del CD Lalín y prefiere pensar que su paulatino ascenso en el equipo, hasta llegar a la titularidad, es fruto del azar. «Fue simplemente una casualidad. Cuando me comentaron lo que decía el juego, no me lo creía. Ahora por lo menos ya actúo en el equipo», destaca Javicho. Para llegar hasta este dulce momento el jugador ha tenido que esperar, con una paciencia digna de alabar, casi seis largos meses compaginando el banquillo con la grada. Una situación que asegura haber llevado con cautela y sin perder la confianza en sus posibilidades. «Siempre creí que llegaría una oportunidad, sobre todo, con Acevedo porque me conoce a la perfección y sabe lo que puedo dar. Me conoce desde hace seis años y, por tanto, es consciente de hasta donde puedo llegar. No me desmoralicé en ningún momento», confiesa el joven canterano rojinegro quien matiza que «físicamente estaba bien y entrenaba con ganas. Ahora estoy cogiendo el ritmo de partido porque llevo cuatro jornadas de titular. Eso se nota». Además, sostiene que la ayuda de sus compañeros en la época de vacas flacas fue fundamental para no perder la moral. «Me decían que no perdiera la esperanza porque al final iba a jugar y que en el fútbol, hay que tener paciencia. Y yo tengo mucha. Ahora me dicen que ya no me puede sacar nadie de ahí y que luche por seguir en la titularidad hasta final de temporada. Pero nunca se sabe lo que puede pasar en el futuro y así como entré yo en el equipo, puede hacerlo otro», resalta. Excelente ambiente Una unión en el vestuario que se ha acentuado, más si cabe, con las dificultades económicas del club que es incapaz de hacer frente al pago de las nóminas con la regularidad que sería de esperar. «Somos un colectivo muy unido. Comentamos las cosas día tras día para que estén claras. Lo hablamos todo incluso con técnico y directiva porque estamos en el mismo barco. Hay jugadores que lo están pasando mal porque no cobran y, como son de Ribadavia, Monterroso o estudian fuera, tienen que pagar de sus bolsillo los gastos de gasolina. A mí, como soy de casa, la situación me repercute menos porque tengo el Cortizo cerca», manifiesta. En todo caso, quiere dejar claro que el hecho de llevar tres meses sin cobrar no influye en el rendimiento del equipo en el campo. «En mi caso no repercute y en el de mis compañeros tampoco. Separamos los temas económicos y deportivos, de lo contrario estaríamos en una situación caótica. Hay que demostrar que ante las adversidades damos la cara en el terreno de juego». Finalmente, defiende que «el partido con el Cerceda determinará si tenemos que luchar por mantenernos en la zona tranquila o sufrir hasta la conclusión de la liga».