Una vida bajo los océanos

A. C. OURENSE

OURENSE

PROTAGONISTA Raimundo Gulín, hijo de un matrimonio de ribadavienses, comanda un submarino de la Armada de Venezuela «¡Como se parece a mi padre!» exclama Angustias, Guti para la familia, mientras observa con sorpresa una fotografía de Raimundo Gulín Pérez, su primo, un venezolano que recorre el mundo bajo las aguas de los océanos y cuyo árbol genealógico hunde sus raices en Ribadavia, villa natal de sus padres. Raimundo comanda uno de los dos submarinos de la Armada de Venezuela. Una carrera, la militar, a la que llegó en solitario por una promesa entre amigos, o al menos así lo cree el otro Raimundo de la familia, su padre.

26 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

«Entre ellos creo que se pusieron de acuerdo para ir a la marina. Eran cuatro amigos, pero sólo él siguió la carrera en la armada». Quien habla es Raimundo, padre, hoy asentado en Vigo. Allí vive con Pastora, su segunda mujer y natural de A Merca. Ambos unieron sus destinos en Venezuela cuando ya habían perdido a sus respectivas parejas. Decidieron cruzar el charco hace ocho años, después de que unos desconocidos asaltaran su negocio. Raimundo marchó a Venezuela en 1953. Allí nacería el hijo que lleva su nombre por los siete mares. «Una carrera -la militar- con la que yo no estaba muy de acuerdo». De hecho, a Raimundo, hijo, le dieron la oportunidad de escoger entre el entorno de toda la vida y el regreso al hogar de sus padres. Como estudiante su formación está ligada al colegio español Cervantes, en Caracas. En 1982 se graduó en la Escuela Naval de Venezuela y está en posesión del título de diplomado en Estado Mayor por la Escuela Superior de Guerra Naval de aquel país. Mientras, los lazos con Ribadavia, unidos a sus abuelos, se pierden en dos periodos: entre los dos y los cuatro años y los siete y once. Con 41 años, Raimundo, el hijo, está casado con una venezolana y tiene tres hijos, dos niñas y un niño. Su vida es la marina y en Venezuela está contento, afirman los miembros de su familia, quienes no creen que se plantee asentarse en España.