El servicio municipal cubre las principales rutas urbanas, pero no llega a los núcleos de la periferia Las personas con movilidad reducida disponen en Santiago de un taxi adaptado para atender sus necesidades de desplazamiento. Además, cuentan con veinticuatro autobuses de plataforma baja, que cubren varias líneas del servicio municipal de transporte urbano, lo que permite hacer más llevaderos los desplazamientos de estas personas discapacitadas. Hasta hace un año, Cruz Roja disponía de un vehículo que atendía a unas treinta personas en sus desplazamientos a la Universidad, a centros de rehabilitación o citas médicas. Una avería dejó fuera de servicio al automóvil y a los usuarios sin medio de transporte público. En la actualidad, Trapsa está adaptando una furgoneta para ampliar esta oferta.