Escasa incidencia de la huelga en Galicia a pesar de la acción violenta de los piquetes
Las predicciones sociales comportan siempre un riesgo. Los augurios optimistas de UGT y CIG sobre el respaldo social a la movilización se toparon ayer con la realidad. Lo que iba a ser una jornada de huelga masiva en contra del pacto de pensiones finalmente se quedó en un paro sectorial marcado por la violencia de los piquetes y que tuvo mayor repercusión en las ciudades del eje atlántico. El comercio y la industria fueron los sectores más afectados por la estrategia de persuasión diseñada por las centrales. La Xunta aprovechó la jornada para denunciar la violencia y para devolver a los sindicatos un dardo envenenado en clave política. Fraga, sin remilgos, concluyó: «Un fracaso, y que aprendan».
M. B.