¿TE MATAN SI NO TRABAJAS?

La Voz

OPINIÓN

MANUEL V. SOLA PUNTO «GA»

15 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Huelga general en Galicia. En fin. Las ha habido mejores, unánimes, más argumentadas y el resultado siempre ha sido pírrico. Ya es tan desigual la lucha entre el sindicato y el resto del mundo que sólo queda discutir de filosofía. O eso, o hacerse piloto de Iberia para ganar 10 kilos al mes y sacar de cada huelga un aumento de sueldo y un contrato de futbolista. Así fue. 00.00 horas del 15 de junio. Los huelguistas se concentran en la Porta do Sol de Vigo, en la plaza do Toural de Santiago. Barren la ciudad, cierran bares, discuten con los pijos, escapan de la policía. Piquetes. Veinteañeros melenudos y veteranos funcionarios del sindicato pasan la noche entre barricada y barricada, intentando explicar al dueño de un pub qué significa una huelga. ¿Explicar? Bueno, lo que sea. ¿Te despiden si no trabajas? ¿Te matan cuando trabajas? Ya pocos saben de qué lado están. Desde luego, para ser una huelga general, en general no hubo huelga. Pero no atribuyan el fracaso a los convocantes, sino a los convocados. Más piquetes. No los hay mejores que los gorilas de las discotecas, mejor entrenados para la guerrilla urbana que cualquier CUT de O Morrazo. Tienen más tablas en sube-baja la verja, en sube-baja la música, en el dímelo a la cara, que esos que luchan a porrazos contra los contratos basura. Es noche del jueves. Hay demasiada gente, demasiadas rubias teñidas con demasiadas copas, luz de neón, gallitos noctámbulos, música, pandilleros, chulitos de barra de servicios mínimos, chinitas vendiendo flores, el humo de todas las noches y humo de contenedores quemados. Demasiada actividad para cortarla con filosofía. Fuera filosofía. Tensión. Confusión. ¿Hay huelga, no? ¡Pues a cerrar! A cerrar. La calle no es del piquete porque el piquete también tiene su dosis de chulería. La calle discute. ¿De qué? De a ver quién es más chulo. La rubia con pegatinas de la CIG se encara con la teñida que les llama mamomes. El barbudo de UGT que lleva la voz cantante grita que están trabajando para los que no tienen contrato... Y en esto llega la policía, como siempre en estos casos, para remachar argumentos. Bajan, mandan, disparan, pegan. Un borracho pide desde el coche que den caña. Vaya si la dan... ¿Huelga general? Así es. No hay una lucha entre unos y otros. Es una discusión callejera. Tan callejera, que no aciertas a saber quiénes son los otros si no distiguieran sus pandillas con pegatinas, uniformes, bolas de goma o tintes para el pelo. ¿Y los unos? Los que han aprendido a resignarse a trabajar tras una verja cerrada hasta que el contrato aguante.