24 oct 2000
El Deportivo entra en el Olimpo
LIGA DE CAMPEONES / DEPORTIVO Riazor entero se colgó de la reja del estadio para conducir la rosca que se inventó Fernando. Pasaron siglos hasta que el balón se posó sobre la cabeza de Pandiani. El mundo se detuvo en A Coruña mientras la grada palpitaba a doscientas pulsaciones. Y El Rifle giró su cogote pelado para liberar en la red la tensión de 30.000 gargantas.