El juez Alberto Jorge Barreiro indica que la orden de Garzón para que fueran grabadas las conversaciones de los imputados con sus abogados constituye un delito de prevaricación.
En el auto fechado ayer, Jorge Barreiro insiste en que la práctica de las diligencias que solicita Garzón es innecesaria y alargaría la instrucción con investigaciones ajenas al objeto del proceso.