Las diócesis de Bilbao, Vitoria, San Sebastián y Pamplona funcionan como provincia «de hecho», pese a estar divididas en dos Euskadi podría conseguir la independencia eclesial antes que la autodeterminación política. Sacerdotes de la órbita nacionalista y «abertzale» aseguran que las diócesis vascas funcionan como provincia eclesiástica «in pectore» desde hace bastante tiempo, pese a estar dividas en dos, y que el arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, preside en muchos aspectos pastorales esta unión. El Vaticano, con motivo de una visita de los obispos vascos a Roma, aprobó este hecho y dio permiso para hacerlo público. Más de 500 sacerdotes promueven una campaña para poner fin a «la división actual de la Iglesia de Dios en Euskal Herria».
JAVIER ARMESTO