Más de 82.000 inmigrantes podrían ser expulsados de España de inmediato en virtud de la nueva ley Mohamed es marroquí. Su nombre es figurado, no como los problemas a los que tendrá que hacer frente ahora que entró en vigor la Ley de Extranjería. Mohamed lo sabe. También que podrá ser expulsado por no tener papeles. Sabe que le pueden volver a denegar la tarjeta de residencia, esta vez sin explicaciones, que no tendrá derecho a manifestarse, reunirse o asociarse. Que ahora necesitará demostrar que lleva cinco años en España, en vez de dos, para ser legal y que tiene derecho a la asistencia primaria, pero no a un especialista. En definitiva, está igual que cuando hace un año una patera lo dejó en Tarifa.
JOSÉ MORALES