Decenas de coruñeses participan en los actos del Día de Ayuno Voluntario organizado por Manos Unidas Llueve. Y mucho. Casi medio centenar de personas se arremolinan bajo las repisas de los locales comerciales del Obelisco minutos antes de las ocho de la tarde. Preparan, como en el resto de España a esa misma hora, la celebración del Día del Ayuno Voluntario que promueve la ONG Manos Unidas. De repente, de los bolsillos de los presentes empiezan a salir pequeñas velas blancas que simbolizan la esperanza por un mundo mejor. «¿Dónde están los que fuman?», preguntan los que buscan un mechero.
09 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.«El año pasado tuvimos mucha más suerte», recuerda una de las asistentes. La noche era más apacible y al pie del recién plantado metrosidero del Obelisco se reunieron más de doscientas personas. Pero ninguno de los presentes recrimina las ausencias de sus compañeros. «Está cayendo mucha agua», se oye musitar. Hasta el megáfono que se iba a utilizar para dar a conocer el mensaje solidario parece afónico. «No lo entiendo. Lo dejé cargando desde por la mañana», explica su propietario. María García no se arredra. «Lo leo en voz alta, que se me oye bien», dice. «Sí, sí», corean el resto de los asistentes. Decidida, agarra el papel y recita los principios de un mundo mejor: «Denunciamos la pobreza, el hambre, las diferentes formas de exclusión que padecen miles de personas, la creciente separación entre pobres y ricos, el racismo, la xenofobia, la negación de los derechos humanos y la violación permanente de la dignidad de las personas,...». También era un buen momento para pedir «la movilización moral y económica para disminuir la pobreza, la condonación de la deuda externa, el ejercicio de la solidaridad y la reconciliación entre los pueblos, la educación para la convivencia y el establecimiento de instancias supranacionales para garantizar la promoción de la dignidad humana». Para ello, María García, firme bajo el pequeño diluvio, exigió la participación ciudadana y el cambio en el modo de vida actual para mejorar la sociedad. «Si quieres la paz, defiende la justicia», exclamó en medio de un fuerte aplauso.