La esposa del presidente Aznar se comprometió ayer a realizar con su familia la ruta jacobea portuguesa el verano próximo Cuando los Amigos del Camino Portugués se reunieron este año para decidir a quién otorgaban su insignia de oro, dudaron entre la actriz norteamericana, Shirley McLaine, la baronesa Thyssen y la esposa del presidente Aznar, Ana Botella. Todas habían hecho el Camino -de Santiago- en el Xacobeo 99. Finalmente, la última de ellas se llevó los honores. Y el baño de masas. Botella lució ayer elegancia y sonrisa ante el centenar de personas que la esperaban en el albergue de peregrinos. Con la insignia bendecida y en la solapa, afirmó que el próximo verano realizará con su familia los 100 kilómetros de la ruta portuguesa.
MARÍA CONDE