El 3 de octubre, fecha escogida por el Departamento de Prevención de Riesgos Laborales de Adolfo Domínguez, una decena de evacuadores -elegidos entre los propios empleados- colaboraran con los equipos externos en el desalojo de las cerca de 200 personas que trabajan en la nave de San Cibrao das Viñas. En concreto, la actividad consistirá en el simulacro de una explosión en un recinto cerrado de la planta de diseño, previamente presurizado de humo y que, una vez abierta la puerta, se extenderá por todo el recinto. Doce personas simularán estar heridas de diversa consideración, tras la explosión. A partir de estas directrices básicas, se practicará la atención a los heridos y la evacuación de todo el personal de la nave. Es sólo la parte más visible del plan de prevención de riesgos laborales en el que trabajan dos técnicos de nivel superior, que se reúnen cada tres meses con el Comité de Seguridad y Salud de la fábrica textil, que está integrado por trabajadores. Otras actuaciones que les corresponden son: Comunicar a los nuevos empleados los riesgos de su trabajo, organizar cursillos de primeros auxilios para la plantilla o estar al tanto de las situaciones irregulares para solucionarlas.