La elección del vehículo, sin que los clientes respetasen el turno, dio pie al incidente Una discusión, originada por la elección de un taxi, dio ayer origen a una pelea en la que se vieron implicados dos conductores de este servicio público y los tres clientes, miembros de una misma familia, que habían acudido a la parada de taxis con la pretensión de utilizar estos vehículos. La presencia de efectivos del Cuerpo Nacional de Policía puso fin a la pelea. Por la tarde aún quedaban restos de sangre en la acera contraria a la que ocupan estos automóviles, en el Parque de San Lázaro.
REDACCIÓN