Según varios medios británicos, la casa de McLaren, en Woking, fue recientemente visitada por inspectores de la FIA que salieron con documentos que iban a analizar.
El entrenador reconoció que los principales errores cometidos por sus jugadores en el estadio de Riazor se han producido en las tareas de contención, fallos que le han costado diez goles en los encuentros que disputó ante sus aficionados.
Según un diario alemán, la escudería presentaría una demanda millonaria «por flagrante ruptura de contrato» en caso de que el asturiano diga «una palabra de más» en contra de sus ex patronos.