Son más las situaciones que comparten que las que diferencian a ambas estrellas, aunque
el astro portugués vive su momento dorado y el argentino parece apagarse a coletazos
El líder de Syriza es un hombre tranquilo y calculador que desde joven apuntó maneras revolucionarias. En 2012 ya colocó a su partido como segunda fuerza del país