El presidente de la firma en Europa, Nick Reilly, dice que pese a que es necesario reducir los costes «y, desgraciadamente, el número de trabajadores, puede que no sea cerrando una planta».
Los 98 trabajadores de la empresa de capital danés encajaron ayer el cierre de las instalaciones que la firma tiene en As Pontes con una mezcla de rabia e impotencia