El presidente estadounidense llegó a las 16.35 horas locales acompañado de su esposa, Michelle, quien lucía un vestido granate de clara inspiración surasiática.
Los jefes de Estado o de Gobierno de los países ricos y emergentes se dan cita en Seúl para concretar un plan de acción que permita dejar definitivamente atrás la crisis que hace dos años agrietó los cimientos financieros mundiales.