Una cuarta persona falleció en la sureña localidad de Busan, mientras que hay cuatro personas desaparecidas, dos de ellas al ser aparentemente arrastradas por grandes olas en zonas costeras.
El acto, al que asistieron cientos de personas -entre ellas el propio dalai lama-, tuvo lugar a las nueve horas, nueve minutos y nueve segundos de la mañana, un momento considerado especialmente favorable.