El futuro itinerario «de gorra» por Rande y Vilaboa atraviesa una estrecha carretera, pendiente de reforma desde hace dos décadas Es una de las dos o tres carreteras de la red del Estado en la provincia que todavía no han sido acondicionadas desde la llegada de la democracia. La carretera N-554 a Rande por Vilaboa conserva la traza sinuosa y estrecha de los viales legados por el franquismo y, de seguir así, pronto será considerada de interés histórico-artístico. Desde hace dos décadas, los vecinos esperan una reforma a fondo que ensanche el vial, dulcifique los peores giros y dote de aceras las travesías en las que ahora se juegan las piernas los peatones. Pero, mientras esa reforma llega, la N-554 va a formar parte del único itinerario «de gorra» entre Pontevedra y Vigo por el puente de Rande. Las particularidades de las subvenciones al peaje arbitradas por Xunta y Diputación, con una tarjeta de gratuidad que no podrá aplicarse en la estación de Figueirido, tienen la culpa del previsible aumento de tráfico.
A. CASTROVERDE
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D. PÉREZ