Los reyes del olfato gallego se reunieron en Santiago en el certamen que premia a aquellos sumilleres capaces de identificar un vino en copa negra utilizando solo el olfato
01 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Si a quien habla bien se le denomina piquito de oro, el concurso La Nariz de Oro no podría tener mejor denominación. Los reyes del olfato gallego se reunieron en Santiago en el certamen que premia a aquellos sumilleres capaces de identificar un vino en copa negra utilizando solo el olfato.
Medio centenar de expertos, todos gallegos a excepción de un asturiano y un leonés, demostraron a lo largo de varias pruebas su dominio en el aroma de los caldos. Aurelio Vázquez, del restaurante Casa Aurelio, en Santa Comba, fue elegido el mejor sumiller de la convocatoria, y con él, otros seis elegidos disputarán la final de La Nariz de Oro, que tendrá lugar en junio en Madrid. Bruno Lovelle, Daniel Ocaña, Edgar Miguel Perassi, José Luis Aragunde, José Quindós y Ricardo García fueron los otros seis expertos que lograron un puesto en la final madrileña.
La prueba principal del concurso consistía en catar tres vinos Azpilicueta que no están en el mercado, por lo que los concursantes no tenían opciones de conocerlos previamente. Una vez catados, uno de los caldos se escondía en una copa negra, y los participantes debían decidir de cuál de los tres vinos se trataba, solo con olerlo. Aunque esta es la prueba con más peso en el concurso, los sumilleres también realizaron un examen teórico con preguntas tipo test.
A lo largo del evento celebrado en el Hostal dos Reis Católicos también se cataron varios vinos para seleccionar los mejores en cinco categorías, y se escogieron, entre otros, caldos de las bodegas gallegas Mar de Frades, Palacio de Fefiñáns, Pazo de Señoráns o Abadía da Cova.
Galicia puede presumir de tener a uno de los sumilleres que logró la Nariz de Oro, Xoán Cannas, del restaurante Pepe Vieira en Poio, que logró este título en el año 2004.
Cannas formó parte del jurado de la semifinal celebrada ayer, junto con Elena Adell, enóloga de Azpilicueta, y Vanesa Viñolo, directora de catas de La Nariz de Oro.
Paralelamente al concurso se desarrollaron talleres de elaboración de tapas y cócteles.