Los toros ya son cultura

redacción / la voz

SOCIEDAD

La tauromaquia pasa de depender de Interior al ministerio de Sinde

30 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«Los toreros nos sentimos artistas y, como tales, queremos ser reconocidos». El diestro Jose Mari Manzanares ya lo había advertido en las reuniones previas que había mantenido a finales del pasado año con el por entonces ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Su objetivo, y el de todo el sector taurino, era que este arte al que aludía fuese reconocido y que, por lo tanto, las competencias en materia taurina pasasen del Ministerio de Interior al de Cultura. Este deseo se convirtió ayer en realidad con el real decreto aprobado por el Consejo de Ministros en el que se oficializa el traspaso de competencias. A partir de ahora, los toros son cultura. O al menos dependen de este ministerio con todo lo que conlleva de protección y promoción de la tauromaquia.

El Gobierno justifica su decisión en el hecho de que la tauromaquia se entiende como una «disciplina artística y un producto cultural», por lo que considera que «las competencias del Estado en orden a su fomento y protección tienen su correcta ubicación en el Ministerio de Cultura».

Reducción del IVA

El Ejecutivo admite que con esta medida se atiende a la demanda de las asociaciones y grupos de interés del sector, con los que mantenía negociaciones desde finales del pasado año. De esta forma también se cierra el esquema de cometidos de las distintas administraciones, «puesto que las comunidades autónomas habían recogido ya en su totalidad y con el carácter de exclusivas las competencias en materia de espectáculos públicos y la actividad de policía de los espectáculos taurinos». Los toros son un espectáculo, pero a partir de ahora también son cultura, por lo que el sector entiende, o al menos confía en ello, que las comunidades no podrán decidir de forma unilateral sobre la prohibición de las corridas, tal y como hizo Cataluña el pasado año.

El traspaso de competencias de Interior a Cultura también tendrá efectos en la economía, ya que, teóricamente, si los toros se consideran un espectáculo cultural su tributación por IVA pasará del 18 % actual al 8 %, al igual que los demás productos culturales.

Esta, al menos, es la aspiración de los representantes del sector, aunque la última palabra la tendrá Hacienda. De materializarse este hecho, las entradas a las corridas, por ejemplo, se abaratarían, pero las arcas públicas perderían dinero.

Lo que sí es seguro es que, según el Gobierno, a partir de la aprobación del decreto «la promoción y fomento de esta disciplina artística, los estudios, estadísticas y análisis sobre la materia y también el registro de profesionales del sector» pasan a depender de Cultura, ministerio que también integrará a la Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos.