Setenta y cinco gallegos están detenidos en países del extranjero por consumir o traficar con drogas
09 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El mito se cae: no hay ningún país en el mundo que sea tolerante con el consumo de drogas. Ni siquiera la supuestamente permisiva Holanda, cuya legislación es mucho más restrictiva en esta materia de lo que la mayor parte de la gente se cree. Este es el mensaje en el que incide la campaña «Si te has creído que pasar droga es la solución a tus problemas, te puedes creer todo lo demás». Impulsada por el Ministerio de Sanidad y la Fundación Ramón Rubial, pretende evitar que los españoles que viajan al extranjero acaben en la cárcel por consumo o tráfico de drogas.
El consejo, hasta ahora, no ha sido muy tenido en cuenta, como lo demuestra el hecho de que en la actualidad hay 1.957 presos españoles en prisiones del extranjero por este tipo de delito, lo que supone un 12 % más con respecto al año anterior. Es más, la inmensa mayoría del total de los 2.429 españoles detenidos en otros países lo han sido por tráfico o posesión de estupefacientes.
Por la aduana, mejor ni atreverse a pasar una pequeña china de hachís y, mucho menos, una papelina de cocaína. Solamente por esto su poseedor puede enfrentarse a unos diez años de cárcel en Singapur, mientras que si se trata de una cantidad suficiente como para que pueda considerarse tráfico la pena puede ser incluso la muerte.
De la visita a las cárceles en el extranjero por consumir o comercializar drogas en otros países no se han librado ni los gallegos. Un total de 75 están detenidos en estos momentos, con lo que es la sexta comunidad con el mayor número de detenidos después de Andalucía (335), Cataluña (266), Madrid (262), Valencia (91) y Canarias (76).
Los países que tienen en sus cárceles al mayor número de españoles por este delito son Perú (225), Marruecos (204), Brasil (179), Colombia (154) y Portugal (154). Las penas van de meses a más de diez años.
«En la mayor parte del mundo, el consumo de drogas, y por supuesto el tráfico, está penalizado con cárcel. Además, muchos países no hacen distinción entre tráfico y consumo», según destacó la delegada del Plan Nacional sobre Drogas, Nuria Espí, en la presentación de la campaña. El Ministerio de Justicia también ha advertido que algunos países, sobre todo los asiáticos, tienen una legislación muy dura en este ámbito, en la que se incluye la pena de muerte.