Tunos a domicilio para los pretendientes más ingeniosos

María Cobas Vázquez
María Cobas O BARCO/LA VOZ.

O BARCO DE VALDEORRAS

El grupo barquense Son do Sil pone en marcha una curiosa iniciativa veraniega

29 jul 2010 . Actualizado a las 02:43 h.

Salir a la ventana llamada por la letra de Reloj no marques las horas y ver a tu amado con flores en la mano mientras la tuna sigue cantando aquello de «... porque voy a enloquecer». Podría ser el fotograma de una película de la tarde del sábado, pero será la que algunas mujeres (¿las más afortunadas?) descubran bajo su balcón. Una noche cualquiera de una semana cualquiera.

Para lograrlo será necesario que su pareja (o pretendiente) logre captar la atención de los integrantes de Son do Sil. El grupo de O Barco -nacido del seno de la tuna y la rondalla valdeorresas hace apenas dos años- ha decidido recuperar «las rondas de hace años, que se han perdido», explica su presidente, Iván Estévez.

La idea surgió de la nostalgia de los mayores del grupo, compuesto por más de una treintena de hombres de entre 30 y 70 años; aquellos que probablemente echen de menos que a sus hijas las cortejen bajo el balcón en lugar de que se las liguen por SMS o por Facebook (sin que ellos se enteren). Aunque ellas son precisamente (junto a novias y esposas) las únicas que hasta el momento han recibido la sorpresa de ser llamadas por la música una noche de verano. El objetivo ahora es extenderlo «a todo el mundo, incluso a gente que no nos conozca», cuenta Estévez. Claro que esto se podría interpretar que es a golpe de talonario.

Más de treinta músicos

En cualquier caso, la ronda no se logra con dinero, sino con ingenio (al igual que, se supone, el amor). Creatividad que los pretendientes deberán mostrar en el correo electrónico que enviarán a ronda@sondosil.com, contando los motivos por los que los músicos deberán vestir su uniforme de camisa blanca y fajín azul para desplazarse hasta la ventana pedida.

El que logre ablandar su corazón (el de los músicos) será el candidato que se lleve la ronda. Quedarse con la chica dependerá de algunos factores más. Aunque desde Son do Sil aseguran que no escatimarán esfuerzos, al menos en número. Y es que acudirán todos los que estén libres en ese momento. «Si somos 25, pues 25; y si somos 30, pues 30», apunta el presidente. Eso sí, habrá que cuadrar fechas, porque el grupo ha conseguido varios conciertos para las próximas semanas.

La visita de la ronda será gratis, aunque (¡aviso a posibles candidatas!) la tradición marca que a los músicos se les paga con un buen vaso de vino y algo que echarse a la boca.

Que ninguna diga después que no estaba puesta sobre aviso.