El delta del Misisipi, zona de gran riqueza faunística y pesquera, podría sufrir una grave catástrofe ecológica
30 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.British Petroleum aceptó ayer la oferta de ayuda del Ejército de EE.?UU. para intentar controlar el derrame de crudo en el golfo de México, después de que las autoridades alertaran de que el vertido avanza cinco veces más rápido de lo previsto. Según los últimos datos, el crudo vertido tras el hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon crece a un ritmo de 5.000 barriles diarios (795.000 litros).
El gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, solicitó ayuda de emergencia al Gobierno para tratar de impedir un desastre ecológico en las sensibles marismas del estado, que se ven seriamente amenazadas debido a un cambio en la dirección del viento. La marea negra podría provocar una catástrofe ecológica de grandes proporciones debido a las particularidades de la región, que concentra el 40% de los pantanos costeros estadounidenses y un sector pesquero floreciente.
Barreras flotantes fueron desplegadas cubriendo unas 20 millas náuticas frente a las costas de Luisiana, pero, según el gobernador, son insuficientes.
La geografía del delta del Misisipi y su frágil ecosistema la convierten en una región particularmente vulnerable, según los expertos. «No alcanzará con un puñado de voluntarios para limpiar la playa», subrayó LuAnn White, directora del centro de salud pública aplicada al medio ambiente de la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans. «Hay kilómetros de pantanos costeros a los que solo se puede llegar en barco y que son muy delicados», explicó.
La marea y el viento pueden llevar la capa de petróleo a hundirse profundamente en los pantanos, y en la reserva de fauna silvestre de Pass-a-Loutre, que se interna en el golfo. El simple hecho de llegar hasta las zonas afectadas puede llevar horas y, una vez en el lugar no hay tierra firme para pisar, sin hablar de establecer un cuartel general de emergencia.
La experiencia muestra que los incendios controlados del crudo en el mar podrían ser la mejor solución. Pero incendiar la mancha de petróleo también trae nuevos problemas ambientales, ya que despide enormes nubes de humo negro tóxico hacia el cielo y deja residuos aceitosos en el mar.
Los pantanos costeros hierven de vida: alimentados por los ricos sedimentos del Misisipi, rebosan de peces y crustáceos y abundan las ostras. Constituyen además una importante etapa para las aves migratorias.
Para los mamíferos y los peces, si su pelaje o plumaje resulta manchado con petróleo pueden morir por sofocación o hipotermia. En una costa rocosa los voluntarios pueden capturarlos para limpiarlos, pero eso es más difícil en los pantanos.
Criadores de camarones
Sin esperar la marea negra, criadores de camarones de Luisiana ya presentaron una demanda contra la compañía BP, a cargo de la explotación de la plataforma accidentada, para obtener un resarcimiento de cinco millones de dólares.