La infidelidad de la esposa de Peter Robinson podría acabar con la carrera política del líder unionista

Imanol Allende

SOCIEDAD

La crisis matrimonial originada tras la revelación de la esposa del ministro principal del Úlster, Peter Robinson, de haber mantenido una relación adúltera sobrepasó los muros del hogar familiar para convertirse en un escándalo político que podría poner en peligro la continuidad del líder unionista como jefe del Gobierno de Stormont.

Ayer se supo que el amante de Iris había sido Kirk McCambley, un joven empresario de 19 años en el momento de la relación -cuarenta años más joven que la mujer-, a quien ayudó a montar un café, el Keeper's Inn, en el sur de Belfast, con unos 60.000 euros que ella pidió a dos empresarios amigos. La mujer apoyó además el proyecto de su amante con decisiones municipales en las que ella tomó parte como concejal del Ayuntamiento de Castlereagh Borough. Tanto el dinero como sus ayudas políticas tenían que haber sido declarados ante las autoridades correspondientes.

Cuando Robinson se dio cuenta de la situación, pidió a su mujer que devolviera el dinero a los dos empresarios, pero no informó a los organismos apropiados del quebranto de las leyes por parte de su esposa, lo que significa una clara violación de las normas parlamentarias. Además en el seno del unionismo hay mucha gente que no va a aceptar que los Robinson continúen en lo más alto de la política unionista tras la confirmación de la infidelidad.