El director de un hotel en Vigo puso como condición al aspirante a recepcionista que no se dirigiese a él y a sus futuros compañeros en gallego.
14 jun 2008 . Actualizado a las 14:20 h.El joven Xesús da Torre Martín, que habla siete idiomas, renunció a un puesto de trabajo en un hotel de Vigo porque su director le puso como condición que no se dirigiese a él y a sus futuros compañeros en gallego.
El propio Da Torre Martín explicó a Efe que presentó el currículo a un hotel de Vigo y recibió una llamada poco después para mantener una entrevista.
El aspirante fue recibido por el director del establecimiento, quien le pidió que no se dirigiese a él en gallego, porque era de Madrid, a lo que contestó que no había ningún problema, aunque, a continuación, «intentó provocarme y me dijo que una condición para el puesto era que no le hablase en gallego ni a él ni a mis futuros compañeros de trabajo», relató.
Xesús da Torre agregó que el director continuó hablando en la entrevista de trabajo de cuestiones de política y sociolingüística, «vinculando un derecho fundamental a una cuestión ideológica».
El joven le apuntó al directivo que ese no era el asunto de la entrevista, sino que consideraba que debían hablar de su experiencia profesional y su currículo y, «al insistir en que estaba terminantemente prohibido hablar en gallego con él y con el resto de los recepcionistas, le dije que con esa condición no me interesaba el trabajo», explicó.
Preguntado por su dominio de idiomas, dijo que había vivido en Suiza de los 16 a los 18 años, con su madre que había emigrado, y allí aprendió francés, alemán e italiano, a los que ahora suma inglés y portugués, además del castellano y gallego.
Xesús cree que su facilidad para los idiomas es «genética», ya que su madre habla serbio-croata, suizo-alemán e italiano, y su hermana también estos dos idiomas.
Tras regresar de Suiza a Galicia tuvo que abandonar de nuevo la comunidad autónoma para trabajar en hostelería en Fuerteventura y después volvió otra vez a su tierra y fue empleado en hostelería en Santiago de Compostela.
Los hechos que narró a Efe ocurrieron hace unos meses y ahora Da Torre se encuentra de nuevo en situación de desempleo, que prefirió mantener a trabajar en un hotel en que le impedían hablar en gallego con sus futuros compañeros de recepción, a pesar de que -comentó la curiosidad- a los camareros y personal de limpieza sí les permiten hablar en gallego entre ellos.
Para Da Torre Martín, también es curioso que en Fuerteventura, donde valoraron su conocimiento de siete idiomas, sí le permitían hablar en gallego con algún compañero e incluso clientes, porque «todos los idiomas son útiles», concluyó.