Las autoridades italianas convencen a la UE y dan por cerrada la crisis de la mozarela

María Signo

SOCIEDAD

Las medidas tomadas por las autoridades sanitarias italianas ante la crisis de la mozarela han tranquilizado a Bruselas. La Comisión Europea declaró ayer que «Italia ha hecho lo que tenía que hacer». La portavoz comunitaria aseguró que si no se ingieren grandes cantidades de dioxina durante un largo período de tiempo, «el peligro no existe», y añadió además que tan solo se bloquearán las partidas de queso que provengan de queserías contaminadas, «tal y como están haciendo las autoridades italianas».

En la carta que la ministra de Salud italiana, Livia Turco, envió a las autoridades comunitarias se aseguraba que los controles sanitarios en las provincias de Caserta, Nápoles y Salerno son constantes. La ministra dio por superada la crisis.

Pero ayer aún se vivieron unas horas de preocupación cuando Francia, segundo país importador del queso italiano, decidió retirar la mozarela de la venta y bloquear su entrada en el país. Poco después las autoridades francesas daban marcha atrás. También Japón retiró ayer el veto a la mozarela y permitió la entrada de varias partidas que desde hacia unos días esperaba en las aduanas del aeropuerto de Tokio. Corea, que ya ha permitido la entrada de varios productos lácteos italianos, aún no lo ha hecho con la mozarela de búfala.