Bueno para el percebe, malo para el berberecho y una mayor proliferación de las mareas rojas
A CORUÑA CIUDAD
La menor intensidad de los afloramientos y duración de este fenómeno no solo tendrá incidencia en la pérdida de la productividad marina primaria, sino que también traerá consigo un aumento de la frecuencia de las mareas rojas debido a la menor renovación de las aguas en las rías. Es previsible que este fenómeno redunde en mayores pérdidas económicas para el sector marisquero. De hecho, el incremento del tiempo de residencia del agua en las rías ya ha hecho crecer el número de días del año en los que los polígonos de cultivo de mejillón están cerrados.
Pero en este cambio también hay beneficiarios. El hundimiento, el fenómeno contrario al afloramiento, ha hecho repuntar la aparición y venta de percebes, un incremento que ya se ha apreciado de forma significativa en el último lustro y cuya tendencia irá en aumento. Por el contrario, se constata una menor recogida de berberechos y almeja fina, mientras que para la babosa y coquina no hay tendencias. El pulpo también se ve perjudicado.
La acidez de las aguas superficiales ha aumentado en 0,1 unidades de PH desde la época preindustrial. Esto traerá consigo una reducción de hasta el 25% de la concha del mejillón y una eutrofización de las rías.
El incremento es de 2,7 centímetros por decenio en Vigo y un poco menor en A Coruña. En la ría de Vigo, el nivel del mar se elevó 16 centímetros en los últimos 60 años.
Su presencia aumenta en Galicia. En cambio, las especies propias se desplazan al norte.