Capital: dos ambientes musicales, personal cualificado y más de diez años de historia

SOCIEDAD

21 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

En los últimos años la capital ourensana ha experimentado un resurgir de locales de copas. Lugares que se han esforzado por atraer a los más jóvenes y a no perder al público veterano. Capital es una de las discotecas de referencia en la ciudad de As Burgas. Situada en la calle Ramón Cabanillas -alejada del centro neurálgico de la marcha- ha sabido mantener un público estable que decide acabar allí la noche. Ha pasado por varias manos a lo largo de sus más de diez años de historia y en este tiempo ha mantenido su filosofía: hacerse un nombre en la noche y trabajar con seriedad. En Capital se ha optado por un público adulto (más de 25 años) y por no variar demasiado de ambiente. Aunque han habido altibajos a lo largo de su historia, Capital no ha bajado la guardia y fiel a su concepto de público ha aguantado momentos críticos y subido a flote. La música se divide en dos zonas (aunque la discoteca en sí tiene tres ambientes). En una de ellas se escucha música comercial a primera hora y house al final de la noche. En el segundo ambiente, ubicado en la planta baja, se ha optado por sonido especializado, música negra, pop inglés y pop español, escapando de lo comercial. Es en esta zona en donde hay más clientela fija y asidua que no encuentra en otro local este tipo de música.

La figura del pinchadiscos se cuida de forma especial, «No nos gusta cambiar de pinchadiscos. Tanto el que pincha arriba como el de abajo llevan muchos años en el Capital», destaca su responsable. Lo mismo ocurre con el personal de la barra, los camareros. «Los mayores de 25 años no pueden ser atendidos por jovencitos. Si tienes un tipo de clientela, los camareros tienen que estar en consonancia», asegura. Capital abre viernes y sábado, siendo el día fuerte este último. Aunque abre sus puertas a las doce de la noche, la discoteca empieza a recibir clientela a partir de las cuatro de la madrugada (por culpa del exceso de horarios de otro tipo de bares), una situación que espera corregir cuanto antes.