El Ejecutivo desviará el dinero para saneamiento que se ahorra en la zona a planes hidráulicos que aprecia «máis urxentes»
31 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Invocando la crisis económica, el Ejecutivo de Alberto Núñez Feijoo (PP) tumbó el 7 de agosto un paquete de obras de saneamiento y abastecimiento en el entorno de Compostela que el bipartito (PSOE más BNG) ya había licitado entre el 4 de febrero y el 15 de abril, o sea, tres días antes de que el ahora presidente relevase en el cargo a su predecesor, el socialista Emilio Pérez Touriño. El dinero que con ello se acaba de ahorrar, prácticamente un millón de euros, no planea destinarlo a la hucha común, sino a financiar otros proyectos «máis necesarios e urxentes no eido hidráulico e medioambiental», según documentos oficiales redactados para justificar la decisión. Dichos escritos no especifican quiénes ni dónde se van a beneficiar de la adopción de esta medida, pero sí permiten calcular, cruzándolos con datos demográficos del Instituto Nacional de Estadística (INE), a cuántos perjudica: más de 1.100.
Los trabajos iban a ejecutarse en Santiso (parroquia de Arcediago), Ames (Portanxil y Susavila de Carballo), Teo (Mouromorto y Cantoña) y Frades (Galegos), así como, dentro de Padrón, en Aduana, Paraíso, Pazos, Palomar y Herbón. Por términos municipales, en la suma de esas zonas afectadas por el recorte de gasto residen, respectivamente, 57, 174, 171, 242 y 492 personas. Las primeras labores contaban con un presupuesto asignado, IVA incluido, de 200.000 euros; las segundas, con 199.980; las terceras, con 199.987; las cuartas, con 198.762; y, finalmente, las quintas, con otros 190.591.
En varias fases, la Administración anterior había lanzado los procesos para contratarlas a través de la denominada Empresa Pública de Obras e Servizos Hidráulicos (Eposh). La actual del Partido Popular, además de fusionar esa compañía con el ente Augas de Galicia y de apartar a su hasta entonces máximo responsable, situó al timón del organismo resultante a Ethel Vázquez, quien tres meses después de haber tomado posesión del puesto en mayo pasado firmó este verano la resolución anulatoria de las intervenciones.
Decisión «inaprazable»
Lo hizo, como puede leerse en el expediente oficial, esgrimiendo «razóns de interese público relativas á obriga de destinar os fondos económicos previstos para estas [frustradas] á contratación e execución das infraestruras hidráulicas consideradas nestes intres substancialmente prioritarias e imprescindibles». «A decisión administrativa adoptada -prosigue- fundaméntase na análise e revisión do proxecto de obra licitada, así como nas necesidades hidráulicas reais existentes en Galicia de acordo coa nova programación das actuacións nesta materia de inaprazable execución que veñen a substituír, entre outras, a estas obras licitadas».
Por último, arguye un motivo secundario de enunciación un tanto difusa: «A existencia de defectos esenciais que fan inviable a execución das obras, o que impide proseguir co procedemento de adxudicación».