El recinto ferial ha vuelto a la palestra tras el cambio de gobierno autonómico y el anuncio municipal de que va a estar sobre la mesa del nuevo Ejecutivo. Diversas instituciones de la ciudad han expuesto su punto de vista favorable a la iniciativa, en algún caso tras previo estudio, y solo los directivos del Palacio de Congresos piensan que no es una opción conveniente para la ciudad. La oposición municipal piensa que es necesario el nuevo recinto, y culpa a los grupos de gobierno de que no se haya materializado ese proyecto por no tener una definición del mismo.
El presidente de la Asociación de Hostelería, Jesús Sordo, aboga por un recinto ferial que abarque un amplio espectro de actividades y plantea incluso como alternativa el propio Palacio de Congresos, pero en una versión aumentada. Según expuso en Radio Voz, en un encuentro celebrado precisamente en el propio centro congresual de San Lázaro, este edificio requirió una elevada inversión, pero se quedó «muy reducido».
Propone su ampliación sobre el actual aparcamiento de superficie convirtiéndolo en subterráneo, puesto que se trata de una zona de relleno. «Podemos ampliar ao doble o Palacio de Congresos. É viable e non sería un despilfarro de cartos. Desde logo, a Asociación de Hostelería apoia este tipo de iniciativas», señala Sordo.
Juan Carlos Losada, gerente del área de Fontiñas, se muestra partidario del recinto ferial pero tras un estudio de viabilidad previo que indique que va a tener ocupación. «Antes de hacer un edificio, hay que ver si va a tener uso», afirma. De no ser así, teme que termine compitiendo, de la mano de la administración pública, con el sector privado. Pone como ejemplo el fin de semana de ocio en Amio. «Que haya un recinto ferial me parece fenomenal, pero que se haga un estudio serio y riguroso», recalca.
La opinión de la Cámara de Comercio es rotundamente partidaria de que Santiago tenga un pabellón para certámenes feriales y admite que el recinto de Amio, que nació con vocación de polivalencia, no es ninguna solución. «La experiencia nos dice que no es posible que sea un recinto ferial, porque las ferias de ganado se celebran en el medio de la semana y el margen de maniobrabilidad para cualquier evento es muy complejo», dice la secretaria general de la institución, Filomena Casal. Tiene claro que una ciudad capital de Galicia «debe tener un recinto ferial». Pero este recinto ferial tiene que estar planteado desde el punto de vista de la sectorialización y la profesionalización. Y no debe estar dirigido al comercio de venta al detalle, sino a los sectores industriales.
Sin perjuicio de que pueda ofrecer una jornada de puertas abiertas el fin de semana para todo el mundo, el resto de los días debe ser dedicado al sector profesional, para que los profesionales puedan visualizar el producto, hablar y cerrar operaciones. Filomena Casal no lo ve de ninguna forma como una amenaza para el comercio, sino al revés: «El comercio siempre se va a ver favorecido, igual que la hostelería y la oferta hotelera».