El número de contratos firmados en la comarca para el sector menguó en 194 entre el abril pasado y el del 2008
28 may 2008 . Actualizado a las 02:45 h.Contra el discurso moderadamente optimista de la clase dirigente local, la crisis del ladrillo en realidad sí está afectando -y de manera aguda- a la economía de la ciudad. Esto lo saben muy bien casi cien familias residentes en el municipio, porque la sufren, y también lo corroboran informes oficiales. Al cierre del mes pasado, sumaban 1.661 los parados de Santiago adscritos a este sector, según datos facilitados por la Consellería de Traballo. Y esa es mucha gente sin nómina, en concreto, un 5% más que la contabilizada a las mismas alturas del 2007, cuando eran 1.582. O sea, en solo un año, el pinchazo de aquello que llamaban la burbuja envió a la cola del Inem a 79 habitantes de la capital, una cifra que se obtiene al restar las bajas a las altas tramitadas ante la Seguridad Social.
El último balance estadístico del departamento al cargo de Ricardo Varela (PSOE) revela que el número de compostelanos sin ocupación en el campo de la construcción ascendió desde 398 hasta 460 entre el abril del ejercicio precedente y el de este que se halla en curso. En el inmobiliario, mientras, la subida (de 1.184 a 1.201) apenas rebasó los 1,4 puntos porcentuales. Durante igual período de tiempo, las ofertas de empleo para ambos nichos de actividad se desplomaron un 67,2%. Así, las computadas hace 13 meses quedaron reducidas a algo menos de un tercio (22), como puede apreciarse en el cuadro que complementa esta noticia.
Por último, el ritmo de rúbrica de acuerdos laborales entre empresarios y obreros sufrió un brusco frenazo. Mientras en abril del 2007 habían sido intervenidos 2.216 contratos dentro del mundo del ladrillo, en idénticas fechas del 2008 apenas lo fueron 2.022, cantidad un 8,7% inferior a aquella.
Ya en el ámbito de la comarca, que integran la ciudad más los ayuntamientos de Ames, Boqueixón, Brión, Teo, Val do Dubra y Vedra, los parados de la construcción y los servicios inmobiliarios aumentaron en 228 sobre una base original de 2.555, esto es, prácticamente un 9%. Las propuestas de empleo, asimismo, menguaron de 83 a 37 y la firma de contratos, un 4,9%.