Vecinos y propietarios reclaman una actuación urgente y efectiva que permita compatibilizar la conservación de la fauna salvaje con la supervivencia de la actividad ganadera y caballar
Tenía 68 años y vivía en O Trebello, un lugar en el que en algún momento se quedó como único habitante. Hacía rehabilitaciones, criaba ovejas y cabras y era un enamorado de la Galicia rural