Los timadores detenidos en Granada estafaron 12.000 euros y joyas a una pontevedresa

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

29 oct 2010 . Actualizado a las 10:26 h.

Los viejos rockeros nunca mueren en la misma medida en que los timos de siempre, los que popularizó Tony Leblanc en Los tramposos, aún perviven en pleno siglo XXI. A lo sumo, se adaptan a los tiempos o a las nuevas tecnologías.

Bien lo sabe la pontevedresa que fue víctima de los tejemanejes del clan familiar que fue desarticulado por la Policía Nacional en Granada. Entre las veintidós estafas que se les imputan a los sospechosos se encuentra una que tuvo lugar el pasado 27 de agosto en las inmediaciones de la Estación de Autobuses.

Fue allí donde la denunciante fue abordada por un joven que simulaba tener las facultades mermadas y que la convenció de que pretendía arrojar al río una importante cantidad de dinero que halló bajo un coche. La mujer comenzó entonces a tratar de persuadir a su interlocutor que no llevase a cabo sus intenciones, momento en el que aparecieron los cómplices del gancho.

Era una pareja la que intentó que la pontevedresa accediese a sus intenciones de repartirse el dinero a partes iguales. La mujer insistió en que debían ir a Comisaría, por lo que se subieron todos en un coche con el que recorrieron varias calles de la ciudad. Durante este trayecto, el supuesto disminuido no paró de insistir en que les entregaría el fajo si demostraban ser personas de confianza.

En un momento dado, los cómplices le mostraron a la víctima un gran cantidad de billetes. Con esto consiguieron recubrirse con una fachada de solvencia que fue lo que terminó de convencer a la denunciante para realizar un reintegro de doce mil euros, cantidad a la que acompañó distintas joyas.

Una portavoz policial señaló ayer que este dinero y las joyas, junto con el supuestamente hallado por el gancho, fueron introducidos en una bolsa que entregaron a la mujer para que hiciera lo propio en Comisaría.

El cambiazo con azúcar

En un momento dado, los timadores debieron darle el cambiazo a la pontevedresa, pues cuando comprobó el contenido de la bolsa solo había un kilo de azúcar envuelto en periódico.

Las pesquisas policiales de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de Pontevedra consiguieron identificar a cuatro individuos, de los cuales dos fueron arrestados estos días en Granada. Se sospecha que han cometido hechos similares por toda Galicia.