Rugido de motores en A Estrada

R. R. A ESTRADA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

La localidad recuperó ayer la fiesta de San Cristóbal con una procesión multitudinaria de vehículos de toda la provincia

12 jul 2010 . Actualizado a las 10:29 h.

El rugido de los motores y al algarabía festiva fueron los ingredientes de una fiesta que ayer sacó a los vecinos a la calle. Los protagonistas fueron la cola inmensa de vehículos de todo tipo que se sumaron al desfile. Una procesión que invadió las calles de A Estrada. La convocatoria, que nació con carácter local, fue creciendo a medida que se acercaba la fecha y ayer contó con participantes llegados de diferentes partes de la provincia pero también con camiones de Lugo o A Coruña. Los vehículos pesados se dejaron ver engalanados con todo tipo de flores y banderas. Todos ellos recibieron la correspondiente bendición. Casi nadie quiso perderse la celebración en honor al patrón. Cuando el sacerdote bendecía a los que pasaban por la Plaza da Farola, algunos aún salían de la estación de autobuses.

A lo largo de la procesión también eran muchos los vecinos y visitantes que aprovechaban para sacar fotos a la comitiva, en la que participaron coches sin estrenar que minutos antes se exhibían en la villa y otros antiguos que despertaron la admiración de más de uno. Varios autocares que hicieron historia de la empresa silledense Cuíña se unieron a todo tipo de vehículos que hicieron gala de su poderío por las calles de A Estrada.

Los actos incluyeron una comida de confraternidad en la que participaron, según la organización, unos 350 comensales. Dado el éxito de la fiesta estos ya empiezan a pensar en la celebración del año que viene.

El premio al coche más antiguo fue para Autocares Cuíña, de Silleda, el destinado al coche máas engalanado fue otorgado a Suso-Triqui, de Cuntis por un Volvo negro con lazos, flores y palmeras y el galardón a la flota más numerosa correspondió a Mato Taboada, de A Estrada.