El Pontevedra dejó escapar el liderato ante un Fuenlabrada que acabó con 9

Tino Rascado

PONTEVEDRA

14 ene 2008 . Actualizado a las 12:45 h.

El fuerte chaparrón que cayó ayer en Pasarón en los primeros minutos del encuentros debió dejar helado al Pontevedra. Su encuentro frente al Fuenlabrada fue el peor de la temporada y en ningún momento alcanzó su habitual ritmo de juego. Su apatía les llevó a ceder un empate y, con él, el adiós al liderato del grupo que se le había puesto a huevo el Celta B al vencer unas horas antes al filial del Deportivo. El Fuenlabrada acabó con nueve jugadores sobre el terreno de juego después de que, Vecchio y Óscar Carretero fuesen expulsados por doble amonestación.

El gran protagonista del encuentro fue Javi Rodríguez. El delantero catalán tuvo un excelente recibimiento en su regreso a Pasarón. Pero si la primera ovación fue extraordinaria, la que recibió cuando saltó a calentar en los últimos minutos de la primera parte y posteriormente al terreno de juego se vio premiada cuando a los cuatro minutos de estar sobre el terreno de juego con el primer tanto que igualaba el marcador.

Fue un mal partido del Pontevedra. Frente a la habitual velocidad de su juego ofreció un ritmo cansino, apático, con muy poca llegada y con desequilibrios defensivos que estuvieron a punto de llevarles al descanso con una mayor ventaja del Fuenlabrada de otro ex granate, Fede Bahón.

Precisamente la primera llegada a la portería contraria fue a cargo de los madrileños. Un duro disparo de Arroyo a los 7 minutos fue repelido por la base del poste izquierdo de la portería de Bonis.

Dio la sensación de que el aviso había sido efectivo para el Pontevedra. En tres minutos puso en dos ocasiones cerco a la portería defendida por el guardameta Rafa e incluso el larguero repelió también un disparo de Gato que se envenenó a medida que se acercaba a la portería.

No tuvo el control del partido

Pero a pesar de la buena labor defensiva de Turiel, el equipo de Javi Gracia no consiguió hacerse con el control del partido ni del marcador. Este quedó a favor del Fuenlabrada a mediados de la primera parte pero le faltó capacidad de reacción ante un rival que necesitaba muy poco para acercarse a la portería de Bonis.

Tras el descanso y con la entrada de Javi Rodríguez y Víctor Ormazábal en lugar de Bianchi y Fran Rico, el partido parecía tomar otro rumbo, especialmente cuando a los 4 minutos de la reanudación El Rifle lograba la primera diana en su regreso al equipo de Pasarón.

Pero fue un espejismo. Un querer y no poder. Como si el esfuerzo físico de los últimos meses comenzase a pasar factura, o incluso que la llegada de Javi Rodríguez pudiese generar distintas sensaciones entre los integrantes de la plantilla.

Fran Rico estuvo desnortado, Gato se aferró a la banda derecha y evitó las diagonales con las que suele hacer daño, Xavi Moré perdido, mientras que a Óscar Guimeráns le rodaban mejor las cosas. Fue el autor del centro que Javi Rodríguez aprovechó para lograr el empate.

Solo la actuación de los dos centrales, Vázquez y Sergio Castaño, junto con Turiel, salvaron la papeleta en un encuentro que podía llevarles al liderato del grupo.

El Fuenlabrada, visto lo visto, se atrevió a contragolpear con peligro y a hacer mucha maula buscando ganar tiempo, aunque Emilio Ferreras ya se había quedado sin dos laterales derechos a la media hora de juego. Moi y Dani Cancela abandonaron el césped de Pasarón en camilla, este último con un fuerte dolor en la espalda.

Expulsiones injustas

En las expulsiones de Óscar Carretero y Vecchio el árbitro Rubén Gómez fue excesivamente riguroso. No fueron acciones lo suficiente graves como para mostrarles la segunda tarjeta e incluso en el caso de Vecchio Javi Rodríguez se deja caer en la entrada que le hace el jugador visitante. En cualquier caso, fue un resultado justo ante los merecimientos de unos y otros.

Fue una oportunidad fallida para hacerse con el liderato. Les habría venido bien a los granates, aunque tienen por delante dieciocho encuentros para conseguirlo. Incluso, para los más ansiosos el próximo sábado tendrán una nueva oportunidad al tener que enfrentarse al filial del Deportivo, un equipo que ha pasado a ser el sostén de Lotina sobre todo en la portería ante el grave incidente entre los porteros Munúa y Aouate.