Entre los posibles enemigos del Ourense en la primera ronda, nadie puede ocultar el potencial del Santander «B», un filial de equipo de la máxima categoría, que además cerró ayer su fase regular con un 1-7 en el campo del Arenas.
El morbo lo pone el Constancia de Inca, último verdugo de los rojillos, que ayer se confirmó como tercer clasificado en Baleares, al igual que otros conjuntos con bagaje importante en la Segunda B de años anteriores como son el Langreo, Sestao River o Novelda valenciano.
También han jugado alguna vez en la tercera categoría nacional la Segoviana -con el Ourense único representante de una capital provincial-, así como el Utebo zaragozano. Además del Anguiano, es curioso rebuscar en los nombres propios Arroyo cacereño, dirigido por un ex jugador ourensanista, Rafa Rincón, mientras que el Pozoblanco cordobés está entrenado por el ex céltico Rafa Berges.
Muy poca experiencia en este tipo de fases tienen equipos como el Pobla de Mafumet tarraconense, el Villaviciosa de Odón madrileño y el Valle de Egüés navarro, mientras que el Mar Menor es un novato que tomó el relevo de un desaparecido club murciano. Por último, Granadilla y Almansa aprovechan la exclusión del Tenerife B y el Albacete B.