El salón Vinis Terrae sirve de enlace entre importadores y las bodegas
28 abr 2011 . Actualizado a las 10:55 h.Expourense abrió ayer las puertas de Vinis Terrae, un salón dedicado a los vinos, licores y aguardientes de calidad. El reto está más en la conquista de los mercados exteriores que en la promoción como tal de los productos. En torno a 70 expositores se dan cita en el recinto ferial al que también acuden quince países importadores. Conciliar la necesidad de vender con la intención de comprar era ayer todo un reto.
Los contactos entre los bodegueros ourensanos y los potenciales clientes fueron ayer intensos y las reacciones fueron desiguales. Alejandro Rodríguez, gerente de Bodegas Rodríguez Méndez, reconocía que «non está fácil vender na situación que hai hoxe». La bodega a la que representa está situada en o Ribeiro, afirma que produce por término medio un millón de botellas por cosecha y que la mitad se va a la exportación. Señala que fuera de España «o viño do Ribeiro coñécese, pero hai que vendelo».
Al otro lado de la mesa están los importadores, aquellos que escrutan el producto, hacen mil preguntas y discuten el precio. El coste final es una de las pegas que pone Antoine Peterson, un importador que llegaba de Inglaterra: «Todavía no estoy importando, hay algunos vinos muy buenos pero algunos son un poco caros», aclaró.
Él, como muchos otros importadores, se dedicó a mantener los contactos con los potenciales suministradores, en un flujo que ganaba intensidad por momentos. En cualquier caso, como quiera que se trata de un salón marcadamente profesional, la vertiente festiva permaneció solapada.
Algunos representantes de las bodegas confesaban su ilusión. Xabier Seoane, de la marca Pradio confesaba estar «moi satisfeito» con los primeros contactos establecidos, aunque la bodega a la que representa (que se ubica en A Peroxa), tiene una producción pequeña.
Alfonso Fernández, de la empresa Vinigalicia, un grupo bodeguero con intereses en cuatro denominaciones de origen, también esperaba hacer negocio, aunque por la mañana esperaba encontrar «máis xente». El camino es largo para los vinos gallegos. Como reconocía Argimiro Levoso, gerente de la Cooperativa de O Ribeiro, «Galicia é un país moi pequeniño, hai que ser realista, empeza a verse un coñecemento do producto, pero hai que mellorar», sin dejar de ponderar la importancia de un salón como Vinis Terrae.
La inauguración del salón, por otra parte, sirvió para dejar patente la ilusión de un sector como el vitivinícola y para ponderar sus esfuerzos. Alejandra Álvarez, directora xeral de Innovación de la Consellería de Medio Rural, destacó en su discurso la calidad «y la personalidad» de los caldos que se producen en Galicia.
«Hai que ser realista, empeza a verse coñecemento do producto, pero hai que mellorar»
Argimiro Levoso
«Todavía no estoy importando, hay algunos vinos muy buenos pero algunos son un poco caros»
Antoine Peterson