Los trabajos comenzaron cuatro años después de que el Concello realizara un proyecto de reforma
23 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Saldar una deuda histórica. Eso es lo que está haciendo el Concello de Ourense en el barrio de Peliquín. Después de años de reivindicaciones los vecinos de este núcleo del perímetro rural celebran que las máquinas lleven días trabajando en la mejora de la seguridad de la rampa de acceso desde la carretera de Oira.
La actuación en la calle Castellá Ferrer, que está financiada por la Concellería de Infraestructuras del Concello de Ourense, supondrá una inversión económica de apenas setenta mil euros. Sin embargo, para los vecinos se trata de una intervención básica para su seguridad. Según denunciaron durante años cada día muchos vecinos ponían en riesgo su vida al circular por una calzada estrecha y con un gran tránsito de vehículos. La situación se volvía más complicada por la noche, debido a la escasa iluminación en la zona.
La demanda vecinal creció de intensidad en el 2010 cuando un peatón perdió la vida al ser arrollado por un vehículo en la curva de la rampa de Peliquín, en donde hasta ahora no cabían dos coches.
Los trabajos consistirán en la ampliación de la calzada y en la construcción de aceras para que los vecinos de esta zona de la capital ganen en seguridad. La obra está siendo ejecutada por la empresa Construcciones M. Costa Lousado, S.L.U.
Larga espera
Lograr que las máquinas llegaran hasta la rampa de Peliquín para ampliar el vial y construir unas aceras no ha sido tarea sencilla. En concreto, la reforma contaba con un proyecto desde el año 2006. Además, el bipartito municipal había garantizado en el 2009 que la obra ya estaba prevista. Al menos, así lo había asegurado el ex concejal de Infraestructuras, Andrés García Mata, durante la celebración de un pleno municipal en el Concello de Ourense. Dos años después la promesa se convirtió en una realidad.