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La Audiencia de Ourense ha condenado al ciudadano iraquí afincado en Ourense, Huseyn Hasán a una pena de 10 años y seis meses de cárcel y a pagar una multa de 505.735 euros por traficar con droga. También ha condenado al otro acusado, a Juan Luis Justo a seis años y seis meses de prisión y a una multa de 2.200 euros. Entre ambos pagarán las costas. Contra esta sentencia cabe recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo, en el plazo de cinco días, por infracción de ley o quebrantamiento de forma.
A los dos acusados se les considera reincidentes. Huseyn ya había sido condenado a 9 años de cárcel en 1999, pena extinguida en diciembre de 2009. Y Juan Luis fue condenado a la misma pena en 2000, que se extinguiría en febrero de 2011.
La Audiencia considera probado que en la tarde del 21 de mayo de 2008, Juan luis llevaba en su coche a Huseyn desde su casa en Valle Inclán. Llegaron a la calle Remedios donde Hasán se bajó para ir a un piso alquilado, del que bajó con una bolsa negra. Continuaron hacia Vistahermosa, donde vive Huseyn. Al bajarse este del coche fue detenido. Juan Luis quedó sentado al volante unos minutos hasta que al salir del coche cayó una bolsa al suelo con 20,001 gramos de cocaína.
A Huseyn lo registraron en comisaría y llevaba 210 euros más los 630 de la bolsa negra. Juan Luis portaba 335 euros. En el piso de alquiler de la calle Remedios, del acusado iraquí, había 1.059,437 gramos de cocaína y 1.496,400 gramos de heroína más 11.270 euros. El valor de esa droga en el mercado es de 252.867,3 euros.
En el piso de Juan Luis encontraron 25,333 gramos de cocaína con un valor de 2.220,89 euros. Huseyn había declarado que la droga que tenía era para vender y sufragar enormes gastos que tenía dada su fuerte dependencia de estas sustancias. Pero a la Audiencia le parecen demasiados gramos para el autoabastecimiento, 2,5 kilos de droga. No se creyó la Sala que la bolsa que cayó del coche con droga fuese de Hasán puesto que «se hallaba en el ámbito posesorio de Juan Luis y solo a él le pertenecía», dice la sentencia, pues este acusado no supo justificar esa droga más que diciendo que apareció debajo del vehículo, lo que la agente testigo negó con rotundidad. A pesar de que Huseyn dijo que era suya, nada lo justifica, ni la posición de la bolsa, en al lado izquierdo del asiento del conductor.
No se acredita, dice la sentencia, la toxicomanía de Juan Luis pues el tener 20 gramos de gran pureza «supera con mucho sus necesidades de autoconsumo». Además tenía dos básculas y sustancia de corte, lidocaína, que admitió como suya, fruto de un engaño al pensar que había adquirido cocaína «en todo caso en una importante cantidad».