A punto de comenzar el mes de julio y, con el, la temporada en la que se registran cada año el mayor número de incendios forestales en toda la comunidad autónoma de Galicia, los agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se preparan para prestar labores de vigilancia, prevención e investigación de los incendios forestales, como complemento al trabajo que, a partir del 1 de julio, desarrollarán los efectivos de extinción integrados en los cinco distritos forestales en los que se divide la provincia de Ourense.
Eso sí, hasta el momento, y debido tanto al trabajo de prevención que se realiza durante los meses más fríos como al tiempo lluvioso de los últimos meses, se ha registrado una baja intensidad en los incendios forestales y, por tanto, en el trabajo de los agentes por investigarlos. De hecho, desde el mes de enero los efectivos de la Guardia Civil han detenido a una persona en relación con los incendios forestales, mientras que otra más resultó imputada (denuncia al juzgado pero sin arresto) debido a su relación con algún incidente forestal.
Estos datos están muy alejados de los que se registraron el año pasado en este mismo sector, con resultados mucho más preocupantes. Así, entre los meses de enero y diciembre del 2009 los agentes del instituto armado denunciaron al juzgado a 44 personas, todas ellas en relación con la causación de incendios en el monte.
Veintisiete de los implicados acabaron con una denuncia judicial tras ser imputados por los agentes, tras la correspondiente investigación. Los otros diecisiete fueron detenidos y trasladados a dependencias policiales, al considerarse más grave su implicación en el fuego.
Curiosamente, el mes en el que más actuaciones policiales se realizaron fue el de marzo, con diez denuncias, de las que siete fueron imputaciones y tres detenciones. Esta mayor incidencia de la acción policial coincidió en el tiempo con una inesperada oleada de incendios, en los que quedaron asoladas centenares de hectáreas a lo largo y ancho de toda la provincia. Gran parte de aquellas incidencias habrían sido provocadas por la acción humana aunque, pese al trabajo policial, condenar a los imputados no siempre es fácil.
Primavera y otoño
Ya en otoño, y después de tres meses de verano con diez denuncias, los agentes volvieron a tener una importante actividad investigadora, fruto de otra oleada de incendios fuera de la propia temporada. En ese mes se denunció a ocho personas, cuatro de las cuales fueron detenidas por delito de incendio forestal.
El pasado año Ourense fue la provincia gallega en la que mayor proporción de superficie se vio afectada por el fuego entre enero y septiembre, con un 62% del total. En Galicia, se quemaron 10.000 hectáreas.