El aumento de la morosidad obliga al arrendador a exigir avales o pólizas de seguro antes de firmar el contrato
06 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La delicada situación económica por la que atraviesan miles de familias en Ourense provoca impagos en una cuarta parte de las rentas del alquiler de la vivienda que ocupan. A su vez, este fenómeno desencadena un círculo vicioso ya que por una parte se produce más desconfianza por parte del propietario que arrienda el piso y por otra la exigencia de mayores garantías antes de formalizar una operación de alquiler.
Así consta en el Termómetro Inmobiliario correspondiente al segundo cuatrimestre del año que acaba de dar a conocer la Asociación de Empresarios Inmobiliarios de Ourense (Adeido). A la conclusión se llega después de analizar la información de las empresas integradas en el colectivo y escrutado el estadillo sobre 2.000 propiedades que figuran en su base de datos.
El estudio afirma constatar «un aumento bastante notable de la morosidad en el pago de las rentas de alquiler, habiendo retrasos de más de treinta días en uno de cada cuatro contratos de alquiler constituidos». Para Adeido esto ocasiona un «grave problema social» ya que cada vez crecería más el número de personas que ya no solo no pueden pagar, sino que «no pueden acceder a una vivienda por falta de medios económicos y por falta de apoyo financiero al haber perdido su puesto de trabajo y no poder justificar los ingresos».
Garantías y precios
Y es que los propietarios, antes de firmar el contrato con el inquilino, deciden «endurecer las condiciones solicitando el justificante de ingresos como las últimas nóminas o un contrato de trabajo». A su vez, en el 38% de los contratos de alquiler ya se solicita un aval bancario y en un 27% «otros medios que garanticen el pago de la mensualidad», entre ellos pólizas extraordinarias de seguros para hacer frente a una eventual morosidad.
Adeido percibe que es la crisis la causa de la morosidad y no el alza de precios. Los empresarios destacan que la renta está hoy igual que en enero, es decir, en 4,90 euros el metro cuadrado. ¿Qué ocurre entonces? Sencillamente que el propietario prefiere tener el piso sin alquilar que hacerlo a una persona o familia que quizá no les pague. Adeido dice que «la inseguridad jurídica» (el miedo al impago) es el causante de este desequilibrio que los empresarios quieren corregir con nuevas fórmulas.